Ante diez personas (personal de la Embajada), la Sra. Embajador Elena Leticia Mikusinski dirigió unas palabras en las que invocó la tutela del espíritu del Libertador como guía y el recuerdo de su conducta como ejemplo a las jóvenes generaciones.
Se refirió a la dimensión histórica de su gesta heroica al frente del Ejército de los Andes, la cual fue conducente no sólo en la emancipación de Argentina, sino también de Chile y Perú; a la integridad de su carácter y a la solidez de sus valores y convicciones, y a su doble dimensión de hombre ilustrado y de acción, materializando sus ideales republicanos con denodado compromiso incluso anteponiendo el bienestar de su pueblo por encima de su integridad física.
El Gral San Martín comparte con Tarás Schevchenko, prócer máximo de Ucrania, un humanismo cristalizado en un profundo amor y empatía por su pueblo. En estos tiempos colmados de incertidumbre, el ideario de paz, libertad e independencia de estas dos grandes personalidades de la historia deben estar presentes hoy más que nunca, en el corazón de los argentinos y de los ucranianos.